Domingo, 20 Mayo 2012
TRAFICO SE SALTA SU PROPIA LEY

RECURSOS DE MULTAS
Multar y cobrar. Son los dos verbos que está conjugando la DGT a todos los niveles. Por una parte se ha cambiado la ley para que cada vez sean menos los que recurran las multas y, por otro, se está impidiendo su recurso.
En el primer caso, se procedió a promulgar que, con el pronto pago y el descuento consiguiente del 50% el ciudadano no tendría derecho a reclamar, renunciando así a los derechos fundamentales ante un sación administrativa. La asociación Automovilistas Europees Asociados -AEA- dirigida por Mario Arnaldo, llevó este asunto a juicio con resultado positivo para los intereses de los automovilistas, que ahora pueden acogerse al pronto pago y seguir recurriendo sus multas.

 

Notificaciones sin plazo
El nuevo ataque a los derechos de los automovilistas por parte de la DGT viene ahora por medio de la notificación y los días de posibilidad de recurso. Como ya saben la Guardia Civil u otras entidades de control de tráfico ponen muchas multas en las que el coche no es parado ni el conductor reconocido. Se inicia así el envío de la multa al domicilio del propietario del coche y, en caso de no poder ser entregadas, antes las multas se daban por notificadas al publicarse en el Boletín Oficial de cada provincia de de modo que, ante la dificultad de leer todos los boletines provinciales para saber si se ha sido multado, el automovilista estaba en una situación de indefensión manifiesta.


Nuevo sistema testra
Ante las reitaradas quejas, la DGT puso en marcha el sistema informático TESTRA donde los sancionados no notificados aparecen durante 30 días. Muchas empresas de reclamación de multas utilizan estos sistemas para poder proceder a la reclamación, pero han detectado que el sistema TESTRA borra las sanciones mucho antes de que termine el proceso de notificación pública de 30 días, creando una nueva indefensión entre los conductores.
Un error más de la dgt
En resumen, más multas y menos facilidades de recurso, de modo que la DGT siempre tiene razón y el automovilista es el que paga. A esto se suman multas de una cuantía muy superior a la media europea, donde tienen un objetivo sancionador, no recaudatorio. Un frente más abierto para la DGT, que utiliza sus efectivos para intentar paliar la crisis de ingresos del Estado.